viernes, 20 de abril de 2007

George W. Bush vs Sada Hussein

George W. Bush.

Leyendo -supuestamente- un libro al revés o haciendo caer la Bolsa de Japón, las equivocaciones de George Walker Bush vuelan por Internet. Su fama de metepatas no encaja con el perfil del topoderoso dirigente en que se ha erigido tras el 11-S. El presidente de EEUU -ganó las elecciones por una nimia diferencia a su rival Al Gore en noviembre de 2000-, declaró entonces la guerra al terror. Según sus palabras recogidas en la web de la Casa Blanca: «En nuestra aflicción e ira hemos encontrado nuestra misión». La cruzada que comenzó en Afganistán, el hijo mayor de los seis vástagos de George Bush, promete prolongarse en el tiempo apoyada en el concepto de «guerra preventiva» desarrollada por el equipo de halcones del presidente. George, que nació el 6 de julio de 1946 en Connecticut, creció en Texas donde su progenitor inició con apabullante éxito su negocio petrolífero. Licenciado en Yale y Harvard en Administración de Empresas decidió poner en práctica los conocimientos adquiridos, tras tomarse unos años de asueto, y montó -con escasos resultados económicos- su propia compañía de explotación del oro negro entre el 75 y el 86. Más rentable le salió la jugada al frente del equipo de béisbol 'Texas Rangers', que compró en el 89. El salto del deporte a la política no se hizo esperar y en 1994 es nombrado gobernador de Texas. Tras sus escarceos con el alcohol -los mismos que sus gemelas Barbara y Jenna han experimentado en la actualidad-, Bush necesitaba demostrar a su padre, que al igual que él, podía conducir los destinos de su país. Sólo algunos analistas críticos adivinaron entonces -a pesar de su arraigada creencia en la pena de muerte- el fervor justiciero que alentaría su batalla internacional contra el mal.

Sadam Husein

Sadam Husein Abdelmayid Abdalgafar nació el 28 de abril de 1937 en el seno de una familia árabe suní y en una pequeña aldea cercana a Tikrit. Hacía, por lo tanto, solamente cinco años que el Reino de Irak era independiente aunque permanecía bajo la influencia del Gran Bretaña. Sadam, huérfano de padre, se crió en casa de su tío Jairalah Tulfah, un oficial del Ejército que había sido expulsado de las Fuerzas Armadas por participar en una conspiración pro-nazi en 1941. Este hecho fue fundamental en su formación política, ya que creció en un ambiente dominado por un nacionalismo árabe profundamente anticolonialista.Su tío fue quien se encargó de que estudiara en el liceo Al Jarj de Bagdad. Entró en el partido Baas -socialista árabe- con apenas 20 años, aunque tuvo que huir del país en 1959 al fracasar un atentado contra el general Kasem en el que él había participado. Herido al responder los guardaespaldas de Kasem, logró huir, esconderse y exiliarse en Siria. Cuando regresó al país en 1963, su influencia dentro del partido no dejó de crecer pasando de jefe de los servicios de seguridad a ocupar una de las secretarías adjuntas.Desde esta posición participó en el golpe de Estado de 1968, al lado de su tío Al Baker, y el 16 de julio de 1979 en otro que le llevó a la Presidencia. Éste fue el periodo 'dorado' de Sadam, en el que aprovechando los recursos petrolíferos hizo de Irak un modelo a seguir por todos los países árabes. Admirador de Stalin, realizó, nada más llegar a la poder, una profunda purga dentro del Baas utilizando el férreo control que ejercía sobre los servicios secretos. Las sucesivas depuraciones internas convirtieron al Baas en un apéndice de su dictadura personal.

viernes, 5 de enero de 2007

La muerte de Sadam


Debo condenar firmemente y tajantemente la muerte o condena a la horca del que fuera presidente de Irak. No por ello digo que yo sea un firme defensor de Hussein, pues no es así. Soy un defensor de la vida humana y condeno toda forma de muerte, la aplique quien la aplique, bien sea un gobierno, bien sea una persona. La vida humana es sagrada y ninguna persona tiene el poder para dar o quitar vida a sus congeneres, sólo Dios es el único señor y dueño de cada uno de nuestras vidas.

Con esta muerte lo único que se ha conseguido es que el aire que se respira en Irak sea sumamente nocivo cada día que pasa, que se declare una guerra civil de tales dimensiones que sea completamente incontrolable. Que cada día que pasa, el pueblo musulmán tenga un odio más exacerbado hacia el pueblo americano y para su presidente. El cual en un alarde de poder ha demostrado a la comunidad internacional, que es un presidente inepto para todo y sumamente enfermo, pues es típico de los enfermos mentales los delirios de poder y de grandeza, como también la fuerza bruta. No es la única persona que padece estos síntomas, pues la historia nos ha enseñado a otros jefes de estado o dictadores que han padecido dichos síntomas. Por poner un ejemplo, tenemos a figuras de la talla de Hitler, un tirano recalcitrante, Napoleón Bonaparte, otro enfermo mental, y muchos más, evidentemente. Todos tienen el mismo denominador común, es decir, tienen, delirios de grandeza y de poder y atacan con la fuerza bruta.

Al mismo tiempo el pueblo americano ha enseñado al resto del mundo que es un pueblo enfermo y en grado supremo. Y digo bien, pues cuando hubo elecciones generales en los EE.UU. el señor Bush fue reelegido para un segundo mandato por el pueblo americano. Y eso que los americanos según se desprende de las encuestas que se hicieron en su momento, estaban en contra de la guerra de Irak, pero sin embargo, vuelven a reelegir a un presidente enfermo mental, loco, drogadicto y niño de papa. No estoy diciendo nada del otro mundo, pues se ha visto claramente que el señor Bush es un enfermo mental, que durante su juventud fue un drogadicto y un alcohólico, que no hizo la mili, pues la evito a toda costa, que proviene de una familia, en este caso de su padre, rica. Que su coeficiente intelectual es de lo más bajo. Y que invadió Irak por venganza, ya que su padre George Bush, fue el que tuvo el encontronazo con Sadam Hussein. En definitiva Bush hijo, fue el que vengo a su padre por lo de la guerra del Golfo. ¿Qué más se puede decir de este presidente americano de pacotilla?, evidentemente, nada bueno. Un presidente que por menos de un pimiento declara la guerra a cualquier país que saque los pies del plato. Aunque hay un país, en este caso, Corea del Norte, que no se ha andado con chiquitas y le ha enseñado a los EE.UU. los dientes. ¿Si no por qué al día de hoy los EE.UU. siguen sin decir nada sobre Corea del Norte como también sin hacer nada?. Porque bien saben ellos que Corea del Norte si que verdaderamente tiene un poder bélico bastante importante y no les importa meterse en una guerra sin cuartel, cosa que no pasaba así con Irak, que para no tener, no tenían ni una mala granada.

Si nos damos cuenta, también nos encontramos a un presidente americano sumamente cobarde, pues ha tenido los huevos de atacar a un país “Irak” que no tenia ningún arma de destrucción masiva y sin embargo no quiere atacar a un país “Corea del Norte” que si que tiene armas de destrucción masiva. Desde luego menudo presidente les ha tocado al pueblo americano, un presidente que ataca a un país que no puede defenderse y quien le planta cara, prefiere huir o poner tierra de por medio.

El señor Bush, pasara a los anales de la historia como otro dictador más de los muchos que hay, del siglo XX. Que sumió a los EE.UU. en una espiral de locura con su famosa guerra preventiva y que ha fomentado un odio exacerbado hacia el pueblo americano por parte de los musulmanes.
¿Cuánto más tenemos que aguantar de este señor tan impresentable, hasta cuando?, ¿Qué narices hacen los distintos organismos internacionales respecto a la pena de muerte que aplican los países en los que existen la ejecución?, ¿Por qué no aplican sanciones históricas a estos países?